martes, 9 de julio de 2013

A mi pequeño

Te amo cuando ríes, cuando lloras y cuando me sorprendes. Te amo cuando tocas mis cosas, me desordenas el escritorio y cuando me ensucias la ropa. Te amo cuando me quieres, cuando te enfadas, cuando no me hablas y cuando me susurras al oído. Te amo cuando te confieso mis secretos y cuando tú confías en mí y me cuentas los tuyos. Te amo cuando enloqueces, cuando me haces enloquecer y cuando enloquecemos juntos. Te amo cada día, cada hora y a cada instante. Te amo cuando me sigues, cuando me huyes, cuando te escondes y cuando me encuentras. Te amo cuando me cuidas, cuando me eliges la ropa y cuando me abrazas porque sí. Te amo cuando me preocupas, cuando me mimas y cuando me acaricias. Te amo cuando me enfadas y cuando te enfadas. Te amo cuando me dices que ya no quieres dormir conmigo y te amo de nuevo cuando a mitad de la noche te acurrucas a mi lado. Te amo cuando te sueño y cuando me necesitas. Te amo en cada amanecer, en tu primera mirada de la mañana y en la última de cada noche. Te amo cuando pataleas, cuando me sacas de quicio y cuando paseamos juntos. Te amo cuando no me haces caso, cuando me desobedeces y cuando me pides perdón. Te amo cuando no estás, cuando me echas de menos y en cada reencuentro.


Te amo así, tan dulce, intensa, simple, fiel y eternamente como sólo una madre es capaz de amar. 

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