martes, 9 de julio de 2013

A mi pequeño

Te amo cuando ríes, cuando lloras y cuando me sorprendes. Te amo cuando tocas mis cosas, me desordenas el escritorio y cuando me ensucias la ropa. Te amo cuando me quieres, cuando te enfadas, cuando no me hablas y cuando me susurras al oído. Te amo cuando te confieso mis secretos y cuando tú confías en mí y me cuentas los tuyos. Te amo cuando enloqueces, cuando me haces enloquecer y cuando enloquecemos juntos. Te amo cada día, cada hora y a cada instante. Te amo cuando me sigues, cuando me huyes, cuando te escondes y cuando me encuentras. Te amo cuando me cuidas, cuando me eliges la ropa y cuando me abrazas porque sí. Te amo cuando me preocupas, cuando me mimas y cuando me acaricias. Te amo cuando me enfadas y cuando te enfadas. Te amo cuando me dices que ya no quieres dormir conmigo y te amo de nuevo cuando a mitad de la noche te acurrucas a mi lado. Te amo cuando te sueño y cuando me necesitas. Te amo en cada amanecer, en tu primera mirada de la mañana y en la última de cada noche. Te amo cuando pataleas, cuando me sacas de quicio y cuando paseamos juntos. Te amo cuando no me haces caso, cuando me desobedeces y cuando me pides perdón. Te amo cuando no estás, cuando me echas de menos y en cada reencuentro.


Te amo así, tan dulce, intensa, simple, fiel y eternamente como sólo una madre es capaz de amar. 

martes, 11 de junio de 2013

Podría quererte

Hace unos días me preguntaste si yo podría quererte aunque... añadiste algo más pero yo ya no te escuché. No te escuché porque es evidente que podría quererte aunque se apagara el sol y la noche reinara el mundo. Podría quererte aunque desaparecieran las flores, el color y todo fueran sombras. Podría quererte aunque se acabara el oxígeno, aunque se secara el mar y los pájaros dejaran de cantar. Podría quererte aunque el amor se convirtiera en odio, aunque la tristeza conquistara a la alegría y aunque el miedo gobernara al valor. Podría quererte hasta el final, en cada nuevo comienzo. Podría quererte aunque los besos se transformaran en espinas y arañaran cada pedazo de cada alma y aunque los ríos dejaran de fluir hacia la vida. Podría quererte porque somos uno, porque no hay por qués, ni horarios ni preguntas…podría quererte sólo porque tú eres tú y por eso, yo te querría hasta que el mundo dejara de ser mundo.


lunes, 27 de mayo de 2013

Ocho


Desde que naciste, hace hoy ocho años, te he enseñado (o, al menos, intentado) muchas cosas. Te he enseñado a coger bien los cubiertos, a escribir sin faltas de ortografía, a valorar a las personas y a ti mismo, a ser valiente, a tratar de entender a los demás, a respetar a las mujeres, a luchar, a ser comprensivo y compasivo con el resto del mundo, ayudar a quienes más lo necesiten… y en definitiva he intentado inculcar en tu unos valores que espero y deseo que te acompañen para siempre.

Pero no menos es lo que tú me has enseñado. Porque he aprendido de ti que no hay pena tan grande que no pueda arreglarse con una sonrisa; que las heridas duelen menos cuando tienes quien te las cura; que las tormentas son la excusa perfecta para dejarse sorprender por un arcoiris; que las cosas de un momento a otro pueden cambiar de blanco a negro sin darte cuenta...y que no importa. Me has enseñado que da igual perder de vez en cuando el norte para conocer algo del sur; que lo mejor de llegar a la meta es encontrar a quien te espera con los brazos abiertos; que la confianza en uno mismo y en los demás son grandes tesoros…

Porque tú eres quien me ha enseñado todo eso. Tú eres la sonrisa que arrasa con mis penas, la cura para cualquiera de mis heridas, mi más precioso arcoiris, todos mis colores. Eres mi veleta en cada ráfaga de viento, mi meta en cada paso, la luz de cada amanecer que no se apaga ni en la más oscura noche.
Muchas gracias por todo lo que me enseñas día a día, eres mi mayor tesoro.
¡Feliz cumpleaños, vida mía! Te adoro. 

martes, 7 de mayo de 2013

Animal

"¡Eres un animal!", le dicen, y se ofende. Le doy vueltas y, sin querer, caigo en la cuenta de la suerte que tendríamos si viviéramos en un mundo donde todos fuéramos más animales. Los animales saben qué es lo realmente importante. Los animales nos enseñan la esencia de la vida. Los animales valoran... los animales saben mucho más que los humanos sobre las cosas importantes.

¿Cómo que estoy loca? 


Algunos animales saben mucho más de la ETERNIDAD que los humanos.


Un ejemplo es el de este perro, Capitán, seguro que habéis oído hablar de él. Este perro lleva 6 años durmiendo en la tumba de su dueño. Cuando Miguel -su dueño- murió, Capitán desapareció de su casa. Al domingo siguiente, sus familiares fueron a visitar la tumba y allí encontraron a Capitán. Aunque con el tiempo volvió a casa, cada tarde, al anochecer, regresa con su amo. 

También algunos animales saben mucho más de la PROTECCIÓN que la mayoría de las personas.

Esta gorila, Koko, por ejemplo, es una amante de los animales. Koko conoce a la perfección el idioma GSL (lenguaje de sordos para los gorilas) y conoció a los gatos por medio del cuento de los Aristogatos. Cuando fue su cumpleaños, su cuidadora le preguntó que qué deseaba, a lo que Koko respondió que quería tener un gatito. Su cuidadora, Penny, le regaló un peluche con forma de gato...que no gustó a Koko. Así, Penny, le regaló un precioso gatito -esta vez de verdad- al que Koko quería por encima de todas las cosas. Lo cuidaba, lo protegía, lo lavaba y cuando se refería a su gatito (al que llamó Bolita) decía: "Koko ama". Y todo pese a que su gatito era de lo más travieso y no paraba de arañar y morder a Koko. Cuando Bolita murió, Penny explicó a Koko que nunca volvería a verlo. Koko lloró y lloró y, desde entonces, cada vez que ve un gato dice: "triste".




También muchos animales lo saben todo sobre la FIDELIDAD


Como ya es bien sabido, tanto los caballitos de mar, como los pingüinos, permanecen con la misma pareja 
durante toda su vida.Una vez que los caballitos de mar han formado pareja no la cambian ni buscan otra ni aún en el caso de que el otro desaparezca o muera. Los pingüinos, por su parte, comparten todas las tareas: construyen el nido entre ambos, lo defienden, incuban los huevos un tiempo cada uno y alimentan a sus pichoncitos turnándose.  

Conocen más allá de lo esencial sobre el VALOR

En este caso no voy a referirme a la valentía del tigre o del león, sino a la del tejón. El tejón fue catalogado en el año 2000 como el animal más valiente del mundo por el Libro Guiness de los Récords. Como podéis ver, se trata de un pequeño mamífero que tan solo alcanza los 90 cm del longitud y los 30 cm de altura. Es conocido por su ferocidad, ya que no duda en hacerle frente a cualquiera que se ponga a su paso. No es que el tejón esté loco (como yo), es que es un animal muy inteligente (como yo también) y ataca a sus enemigos atacando sus puntos débiles para lograr vencerlos. 


Y ¿cómo no destacar en esta entrada la SOLIDARIDAD de los animales?

Ésta es probablemente su cualidad más conocida. Para esto hay millones y millones de ejemplos. Animales que han salvado las vidas de sus dueños, o de alguna otra persona -aún arriesgando sus vidas- y animales que han adoptado cachorros de otras especies para amamantarlos y criarlos. 

Podemos citar, por añadir ejemplos más concretos, aquel perrito callejero que arriesgó su vida por salvar a otro perro que se hallaba moribundo en medio de una autopista después de ser atropellado (vídeo: http://www.youtube.com/watch?v=KtphUpiPov8&feature=player_embedded). Las cámaras de la autopista grabaron cómo el perro se lanzó -literalmente- a la autopista directo hacia el otro perro, sin importarle la cantidad de tráfico que había en aquel momento. Llegó hasta el herido y lo arrastró hasta un lado de la carretera, sin que ningún vehículo se detuviera, ni siquiera redujera la velocidad.

Otra historia de perros, aquella que sucedió en Kansas. Una tigresa blanca abandonó a sus cachorritos, que fueron adoptados rápidamente por una perrita que los amamantó, cuidó y limpió salvándoles la vida. O la de la gatita de Ámsterdam que adoptó un oso panda. 

Pero  no sólo los perros son héroes. También tenemos a Lulú, un cerdo doméstico que salvó a su dueño, Jo Ann Altsman, a quien le dio un ataque al corazón. Lulú, al ver a su dueño tendido en el suelo, salió a la carretera y se tumbó hasta que un coche paró. El conductor siguió a Lulú hasta donde se encontraba su dueño y llamó a emergencias, salvándole la vida. 

O los leones, tan feroces ellos...trocitos de pan. Hace unos años, en Etiopía, tres leones salvaron la vida de una niña de 12 años ahuyentando a unos hombres que querían secuestrarla. Corrieron tras ellos y cuidaron de la niña hasta que la policía y sus familiares consiguieron localizarla.

Y, en fin, como todas éstas podríamos ponernos a contar y contar. Todo esto a mí me da que pensar... ojalá todos fuéramos la mitad de animales que son ellos. Ojalá hubiera más personas capaces de sentir el amor incondicional de Capitán. Ojalá hubiera personas tan protectoras como Koko y tan solidarias como el perrito que ayudó a su amigo mribundo. Ojalá todos fuéramos la mitad de valientes que el tejón. Ojalá más personas conocieran el significado de la fidelidad de una manera tan natural como los pingüinos y los caballitos de mar. 

Así que, ya sabéis mis queridos lectores (que aunque nunca escribís sé que estáis...el contador de visitas nunca falla), cada vez que os digan: "¡ANIMAL!", responded simplemente: "¡GRACIAS!"

lunes, 8 de abril de 2013

No te limites a sobrevivir; vive. La vida en 10 consejos.


Como veis he cambiado el título de este espacio. Y es que yo ya no me conformo con sobrevivir, yo ahora apuesto a lo grande y ya no sólo de palabra. Ahora es el momento de aplicar cada lección aprendida y de disfrutar de todas las cosas que la vida me ofrece. Soy una persona muy agradecida y por eso soy consciente de que tengo más motivos para ser feliz de los que me atrevo a desvelar en este pequeño rincón. Así que voy a compartir con vosotros unos cuantos consejos. 

CONSEJO NÚMERO UNO: NO TE LIMITES A SOBREVIVIR; VIVE.

Una vez procesada la información de 24 años –o los que tengas-, es el momento. Ya no vale pensar en cómo solucionar las cosas, cómo arreglar los destrozos, ni tampoco vale meditar horas y horas sobre cosas que no te hagan feliz. No vale sonreír sólo hacia fuera ni vale no sentir nada. Estamos aquí para vivir, para volar y para partir esquemas. ¿Imaginas qué loco? Aplicarlo todo; lo bueno y lo malo. Al fin y al cabo las personas nunca cambian (ni tienen por qué si son felices) así que, ¿qué más da? Todos tenemos nuestros defectos que, por otro lado, nos hacen ser perfectamente únicos.

 Vamos a cometer errores, a levantarnos y a tirarnos de nuevo a propósito. Matemos dragones, cenemos con príncipes y ahorquemos a bandidos. Vendamos princesas,  y adiestremos murciélagos. Es el momento de arrancar sonrisas y exiliar las penas. Sólo vivimos una vez, disfrutémoslo. Hagamos locuras. Desnuda tu alma, tápate los miedos y sal al mundo. No hace falta que sea al mundo real, sal al mundo que tú quieras; sólo hace falta que sea un mundo en el que valga la pena vivir.

Es el momeno. Es MI momento. Allá voy… espero que este mundo esté preparado, pero si no, ya sabéis, a inventar otro. No te limites a sobrevivir…VIVE.


¿Imaginas qué loco?


domingo, 7 de abril de 2013

Yo te invito


Yo te invito a soñar, a creer en lo imposible y a regarte las alas todos los días. Te invito a desafiar al mundo, a que entiendas por qué es mi mayor cualidad y a enseñarte a hacer desaparecer la improbabilidad. Te invito a desaparecer para encontrar tus respuestas, a hacerte grande con cada obstáculo y a compartir cada paso. Te invito a crear aventuras, a no preocuparte por no salir airoso de cada una de ellas y a sonreír por lo que lograste. Te invito a que te valores pero, sobre todo, a que valores a las demás personas. Te invito a renunciar cada cosa por la que no valga la pena perder lo que ya conseguiste y a que no se te nuble la vista. Te invito a arrepentirte, equivocarte y a que comprendas que ése no es el final. Te invito a rectificar para madurar y así convertirte en la mejor versión de ti mismo. Te invito a cada amanecer, a cada anochecer, a cada olor, a cada sabor, a todas las lágrimas y a cada sonrisa, a caricias convertidas en arte, a risas contagiosas...

Te invito a que te sientes a mi lado para que podamos comenzar a soñar juntos con la promesa de que, cuando llegues, no habré olvidado cómo hacerlo.

sábado, 6 de abril de 2013

Seres Plenos

Unos dirán que es por culpa de las películas en general, otros que es cosa de Disney en particular. Otros creen que es por culpa de la música y los poetas. La cuestión es que desde que tenemos uso de razón, crecemos imaginando en el amor perfecto, buscando a nuestra mitad y enloqueciendo cada vez que erramos. No sabemos que nacemos enteros, que no hay mitades que valgan, como mucho almas gemelas (yo incluso tengo la suerte de tener más de una). Nacemos con la capacidad de ser autosuficientes, de ser felices por nosotros mismos con nuestras realidades, y que sólo así seremos capaces de compartir nuestra felicidad. Pero como no lo sabemos tratamos de buscar la felicidad en terceras personas, “nuestras mitades”, con el objetivo de que nos haga sentir plenos y, así, no añorar ningún sentimiento. Y entonces es cuando erramos.

Erramos porque creemos que amamos a alguien cuando en realidad simplemente creemos que lo necesitamos para hacernos felices. Por eso muchas veces nos conformamos con lo poco que nos dan, porque pensamos que “es lo que hay”, que no encontraremos nada más y que tenemos necesidad de esas migajas. Erramos porque buscamos donde no debemos.

Y es que, a través de la experiencia, es bien fácil descubrir lo que os quiero transmitir hoy. La felicidad es cosa de cada uno. Lo único que nos va a acompañar siempre, pase lo que pase y hasta la muerte somos nosotros mismos. Y estáis de suerte porque os traigo una buena noticia: no necesitamos nada más. Nosotros decidimos de qué crear nuestra realidad; nuestra vida es completamente propia y NADIE tiene el poder de darnos ni quitarnos nada. Siendo así, nosotros debemos encontrar cuáles son esas cosas que nos hacen sentir bien y tratar de rodearnos de ellas para alcanzar el máximo apogeo de nuestra felicidad. Somos únicos, completos y nuestro estado natural es la felicidad. Sólo hay que saber dónde mirar.

Y ahora, que ya sabes que soy un ser completo, que no te necesito y que el sol seguirá saliendo en mi mundo cada día aunque tú no estés, pero también necesito decirte que prefiero ser plena a tu lado y ver contigo cómo sale el sol cada día... Así pues, ¿quieres que compartamos nuestra plenitud para hacer del nuestro un mundo perfecto?